La “otra” Navidad en Madrid

Si los villancicos, los belenes y la iluminación navideña no son lo tuyo, ¡otra Navidad en Madrid es posible! Que sí, que también existen mercadillos especiales en los que podrás comprar ese “algo” original que estás buscando o hacer planes con los que disfrutar con familia y amigos, sin encontrarte a nadie con gafas psicodélicas, pelucas multicolor o gorros de Papá Noel.

Empiezo por la parte gastronómica. MadrEAT celebrará su segunda edición el 20 y 21 de diciembre en la zona de AZCA (Nuevos Ministerios) con mucha street food y mucha gastronomía. Es un mercado gastronómico abierto en el que los chefs pueden testar sus nuevos conceptos gastronómicos. En la primera edición, celebrada en el mes de octubre, contaron con ¡más de 15.000 visitantes!

Por su parte, La Industrial Market celebra los días 20 de diciembre y 3 de enero ediciones especiales de Navidad, bajo el nombre de Industrial Outdoor  Market. En su primera cita, la del próximo día 20 en la c/ San Andrés, 8, celebra el Gastro Market, un mercado muy especial con productos naturales como vino, aceite, queso, cerveza, conservas, pan, embutidos, chocolate, miel, carne, té y, cómo no, turrones artesanos de Jijona. ¡Acércate a saborearlo!

También merece la pena que te pases los días 27 y 28 de diciembre por la cuarta edición de Madrid Productores, que se celebra el último fin de semana de cada mes en El Matadero durante todo el año . Es el mayor espacio de venta directa de productores de la Comunidad de Madrid y en él, además de comprar productos de proximidad, puedes aprender sobre consumo y hábitos saludables con productos cultivados, criados o procesados en nuestro entorno. No te lo puedes perder.

Regalos originales

Y si dejamos la gastronomía  a un lado, son muchos los mercadillos deluxe o pop-up store en los que podrás perderte estos días.

Hasta el 23 de diciembre y del 2 al 5 de enero se celebra el Mercadillo del gato, en esta ocasión en el Centro Cultural de los Ejércitos, en el número 13 de la Gran Vía. Se trata de un nuevo concepto de mercadillo en el que encontrar nuevos diseñadores y creadores de ropa, complementos, joyería y bisutería, arte, mobiliario, coleccionismo, arte floral e incluso un espacio gourmet. Además, podrás admirar una selección de belenes en miniatura traídos de 174 países de todo el mundo o mostrar tu lado más solidario y colaborar con Aldeas Infantiles.

The Hovse tiene abiertas sus puertas hasta el 24 de diciembre, dándonos paso a grandes salones, amplias y generosas estancias, una cafetería, un bar y una espléndida azotea donde buscar nuestro regalo especial entre más de ochenta marcas de muebles, ropa, libros, joyas, flores, bicis, gourmet, complementos, juguetes, etc.

Otras dos alternativas para ayudarte a triunfar con el regalo perfecto son, por un lado, la pop-up store que la editorial Taschen ha montado en Madrid hasta el próximo 25 de enero con todo su catálogo, incluyendo novedades, ediciones de coleccionista e incluso ejemplares difíciles de encontrar en librerías, para que disfrutes como ya lo hacen en Londres, París o Bruselas. Y, por otro, la III edición de Ilustrísima. Salón del dibujo y la ilustración en el Museo ABC, del 18 al 21 de diciembre, un mercado de dibujo e ilustración donde comprar obra original para ampliar tu colección o regalar estas Navidades.

Pero si lo que te apetece es respirar un poco de aire puro y salir de la capital, tu alternativa es visitar el Rastro de Antigüedades de Navacerrada, que todos los domingos reúne artículos exclusivos y de segunda mano tan variopintos como muebles, libros de época u objetos de labranza o ¡de la Guerra Civil! Además, en domingos alternos, también te ofrece el Mercadillo de Arte y Artesanía con pinturas, cerámica, objetos de decoración, cristal o bisutería.

Planes con niños

¿Quieres más opciones para disfrutar en familia fuera del típico circuito navideño? Te propongo que te acerques a la Casa de las Alhajas hasta el 5 de enero, donde se celebra Alhajadú un festival de Navidad para padres e hijos, con actividades, zonas de juego y el mercado más original con más de 30 puestos de marcas concienciadas con el medioambiente, la educación, la infancia y los procesos de producción artesanales: juguetes, objetos de diseño, juegos educativos, libros, ropa, complementos, gastronomía y mucho más.

Y si lo que prefieres es hacer algo diferente sin renunciar a tu compromiso con el medioambiente, la Red de Centros de Educación Ambiental y los Centros de Atención a Visitantes del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama de la Comunidad de Madrid llevan ofertando durante el mes de diciembre una veintena de actividades para toda la familia relacionadas con la decoración responsable de la Navidad, los eco-regalos y los cuentos. ¡Date prisa en reservar!

Estos son algunos de los espacios en los que puedes disfrutar de la Navidad, al margen de los tradicionales circuitos navideños, y elegir ese regalo perfecto que los Reyes Magos no suelen encontrar en las grandes superficies comerciales para sorprender a quien tú quieras.

Entonces, qué, ¿le das otra oportunidad a la Navidad?

Nota: Una versión anterior de este post incluía información sobre El Mercado de motores que ha sido eliminada de la entrada al conocer que se ha suspendido la edición programada para los días 20 y 21 de diciembre.

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La tradición de la Navidad en Madrid

“¡Navidad, Navidad, dulce Navidad, la alegría de este día hay que celebrar…!” Puf, sí, te entiendo perfectamente, ¡pero es el primer villancico que se me viene a la cabeza cuando empezamos esta época!

Nada, que ya está aquí la Navidad para volver a poner nuestra vida patas arriba, ¡ahora que nos habíamos acomodado a nuestras rutinas diarias tras el verano!

Éste es un periodo que no a todo el mundo le gusta. A algunos por añoranzas de los que ya no están, a otros porque aborrecen que los grandes almacenes hagan “el agosto” en pleno diciembre a costa de nuestro bolsillos (especialmente cuando las rebajas empiezan justo el día después de Reyes ¡qué listos!) y, a muchos otros, porque la calle se masifica de gente a todas las horas del día rompiendo su discurrir diario.

Pero también hay personas que, como yo, consideran este periodo (sí, sí, incluido todo lo anterior) como uno de los más especiales del año.

¿Por qué? Pues porque el Peter Pan que llevo dentro me hace recordar especialmente en estas fechas a los que ya no están a mi lado y todos los buenos momentos compartidos con ellos; porque sigo disfrutando con la familia en nuestra visita a la Plaza Mayor, cita anual ineludible desde ni me acuerdo cuándo; por las familiares tortas de Navidad, tan laboriosas de hacer pero con su exquisito sabor a tradición y, desde hace algunos años, por la cara de sorpresa, felicidad e interés de mis niñas, la de las gafas de pasta roja y su hermana, con las luces, los belenes, los árboles adornados, el ajetreo familiar y, cómo no, con la mágica noche de Reyes.

Así que, si eres de las personas que, como a mí, te gusta este periodo, aquí van una serie de recomendaciones para que puedas vivir y compartir el verdadero espíritu de la Navidad en Madrid.

Empezaremos por lo más clásico: los Belenes. Son muchos y de diversos estilos los que se pueden ver estos días, pero citaré sólo algunos, porque si no ¡no acabaría nunca! El del Palacio Real es un belén napolitano iniciado por el mismísimo Carlos IV y está considerado como uno de los más importantes del s. XVIII por la riqueza de su diseño. En la Real Casa de Correos, en la Puerta del Sol, encontramos El Nacimiento. Evocación al Greco, en el que los belenistas madrileños presentan una recreación artesanal e histórica del Toledo de finales del siglo XVI, integrada por más de 500 figuras. El Palacio de Cibeles, por su parte, acoge el belén napolitano de los Duques de Cardona que recrea el espíritu de Nápoles en el siglo XVIII.

Entre los más originales de fuera de Madrid puedo destacar los belenes vivientes de Buitrago del Lozoya, con 39 escenas de los oficios de la época de Jesús representadas a lo largo de su casco histórico por los habitantes de este bello municipio; el de El Berrueco, con 16 escenas teatralizadas y el de El Molar, con más de 25 escenas en 17 localizaciones distintas y la participación de más de 200 personas disfrazadas, así como el Belén monumental de San Lorenzo de El Escorial, con figuras ¡a tamaño natural!

¡Y cómo no hablar del Navibús!, una relajada manera de contemplar la iluminación navideña de las calles principales de la ciudad, o del Tren de la Navidad, en el que, hasta el 5 de enero, se respira el espíritu navideño mediante una teatralización pensada especialmente para los niños.

En estas fechas Madrid no sería nada sin los tradicionales mercadillos de Navidad. En el de la Plaza Mayor podrás completar tu belén con los diversos escenarios, luces y figuras que ofrecen. En las aledañas Plazas de la Provincia y de Santa Cruz encontrarás puestos con bromas para los más gamberros. Y si quieres más, puedes ir a la Plaza del Carmen, Santo Domingo o Plaza de España y encontrar buenas ideas de regalo para estas fechas, o saborear dulces típicos navideños en la Plaza de Isabel II, a las espaldas del Teatro Real.

Si lo que te gusta es patinar al más puro estilo Rockefeller Center neoyorquino, no dudes en acudir a la Plaza de Callao o a alguna de las diversas pistas de hielo instaladas en diferentes puntos de la ciudad: Plaza de Felipe II, Plaza Soledad Torres Acosta, galería de Cristal del CentroCentro Cibeles, Parque de La Vaguada, etc.

Y si tienes peques, no puedes dejar de llevarlos al Cortylandia de Preciados, a la Ciudad de los Niños, en Conde Duque, con una variada programación de teatro, música y danza, con propuestas didácticas y divertidas, o al Circo Price, con una interesante apuesta circense para toda la familia.

Pero también se puede vivir el ambiente navideño de otras maneras: paseando por el centro y comprando lotería de Navidad en la conocidísima Doña Manolita (o a alguna lotera de la Puerta del Sol, si te quieres ahorrar la cola), saboreando el tradicional bocadillo de calamares en el entorno de la Plaza Mayor o templando el cuerpo con uno de los mejores chocolates con churros de Madrid, el de San Ginés.

Así que, aprovecha, y disfruta de la Navidad en todo su esplendor. Porque Madrid, en estos días, ¡te lo pone fácil!

¡A la rica cerveza madrileña!

Sí, sí, has leído bien. Madrid también tiene sus propias cervezas y ¡bien buenas que están! Son artesanas, están realizadas con mimo y en ellas prima la calidad del producto.

Aunque por el momento no hay muchas empresas dedicadas a ello en la capital, ni tampoco a nivel nacional (apenas controlan el 1% del mercado cervecero español, según un artículo de El Economista), estamos de enhorabuena porque cada vez son más los que se suman al movimiento de la craft beer o cerveza artesanal, fabricándola y poniéndola a disposición de aquellas almas inquietas que buscan un sabor “especial”.

Y si te digo que muchas teorías demuestran que la cerveza (sin abusar, claro está) es beneficiosa para la salud porque tiene efectos protectores sobre el sistema cardiovascular y previene el envejecimiento celular, ya tienes una estupenda excusa para compartir una buena ronda con los amigos.

Al igual que con la comida, con la bebida nos hemos vuelto cada vez más exigentes. De ahí la variedad de vinos, aguas, zumos y, también, cervezas a las que pedimos ese toque diferente. Así, estas cervezas artesanas, elaboradas con agua, malta, levadura y lúpulo, que nos refrescan el alma ¡y también el espíritu! van ganando poco a poco su espacio entre los paladares gourmet.

Rubia, tostada, Ipa, Stout, Rauch, Jamonera, Madrid Lager,  Malasaña, Flipa, Odin o Thor son algunas de las opciones que puedes disfrutar en Madrid ¿quieres conocerlas?

La céntrica Plaza de Santa Ana acoge desde 1986 Naturbier, fábrica de cerveza natural que elabora una cerveza propia y artesanal. De su amplio local merece la pena destacar la cueva cervecera, donde podrás “tirar” tú mismo el tipo y la cantidad de cerveza (rubia o tostada) que quieras mediante los grifos colocados en las mesas, así como acompañarla de ricos platos, raciones o tostas.

Por su parte, La Cibeles, ubicada en Leganés, lleva ya cuatro años elaborando cerveza artesanal, con ¡multitud de variedades! –rubia, castaña, morena, con aroma a café y chocolate en boca o a cítricos y frutas maduras…–. Su alma mater, David Castro, comenzó fabricando la cerveza en su casa, hasta que decidió dejar el mundo de la informática y dedicarse enteramente a su pasión.

Cervezas La Virgen, en Las Rozas, apuesta desde 2011 por un producto artesanal y de calidad que cuenta con cada vez más adeptos, que pueden incluso acercarse a sus instalaciones (bar+fábrica) a tomarse alguna de sus diversas cervezas (Madrid lager, Jamonera, Negra o Castañas, entre otras). Una curiosidad: además cuentan con un foodtruck de comida callejera con oferta de bocadillos y perritos diseñados por el equipo de Sudestada.

Cervezas artesanas LEST, en Colmenar Viejo desde 2011, también elabora sus productos de forma totalmente artesanal, bajo nombres como Freya, Odin o Thor. Y si vas a Valdemorillo pásate por la cervecería La Fuente y prueba su cerveza artesanal Monasterio.

Entre las de más reciente creación se encuentra Fábrica Maravillas, en Malasaña. Se trata de una microfábrica de cerveza artesanal con un bar para saborear unas cañas con nombres tan originales como Flipa, Malasaña o Saison Valverde. Una buena y céntrica opción.

Si además de bebértelas quieres conocer un poco más sobre estas cervezas, la mayoría de los espacios citados te invitan a conocer su proceso de fabricación o a participar en catas organizadas, entre otras actividades. Eso sí, consulta disponibilidad. ¡Yo me apunto!

Para los que todavía queréis más, mañana viernes 28 y el sábado 29 de noviembre, el Pabellón de Convenciones de la Casa de Campo acogerá la Thielmann Craft Beer, Feria Internacional de Cerveza Artesana en Madrid, con cursos de producción de cerveza, catas, ponencias de expertos en cerveza artesana, concursos y mucho más. Todo ello con la finalidad de dar a conocer al gran público las virtudes y bondades de un producto como la cerveza artesanal. Apetecible ¿eh? ¡De nada por la sugerencia!

Aprovecho para recordarte que hasta el próximo 30 de noviembre se está celebrando la Madrid Beer Week con multitud de actividades para los aficionados a la cerveza, como degustaciones, talleres o catas.

Y no me gustaría acabar este post sin daros un consejillo: “El buen bebedor bien sabe cuánta cerveza le cabe”. ¡A vuestra salud!

P.D. Si os animáis a probarlas ¡contadme que os han parecido!

Foto: Aida Álvarez

Madrid: Tiempo de setas

No hace falta que te diga que el otoño es una época estupenda para salir al campo tras el sofocante verano y antes de que lleguen los excesivos fríos del invierno.

Ya, ya sé que salir por salir no es lo más apetecible para más de uno. Y si te digo “¡vamos a por setas!”… ¿qué?, ¿te apuntas?

Aunque en el parque de al lado de tu casa puedas encontrar alguna seta, no te digo yo que no, hay sitios en la Comunidad de Madrid con más encanto en los que poder encontrar setas de cardo, níscalos boletus edulis, entre otras especies. Además, ¿no era la excusa perfecta para salir al campo? Siempre puedes dejarte caer por el encinar de Villa del Prado, Robledo de Chavela y el Monte de la Almenara, el valle de Pinares Llanos -entre Peguerinos, San Rafael y el Puerto de los Leones-, el Puerto de la Fuenfría en Cercedilla, la zona del Valle del Lozoya o la Sierra Norte. Todos a tiro de piedra de la capital.

Pero ¡ojo!, no vayas tan rápido, porque no todo el mundo está preparado para recolectarlas. Esta actividad requiere de unos mínimos conocimientos y también de un gran tesón, porque no siempre es fácil encontrarlas. Es importante que vayas con alguien que conozca las setas más comunes y que sepa cómo recolectarlas y transportarlas una vez recogidas. Además, ante cualquier duda, siempre es mejor no tocarlas y dejarlas donde las encuentres.  Y si tienes dudas sobre algún ejemplar de los que hayas recogido, ¡no te lo comas! Al menos no sin antes consultar a la Sociedad Micológica de Madrid, que ofrece un servicio gratuito de ayuda a la identificación de los hongos los martes no festivos de 19:00 a 20:30 horas.

Si lo que te gusta no es cogerlas sino comerlas, lo tienes aún más fácil, porque Madrid cuenta con variados restaurantes donde hacen verdaderas delicias con las setas de temporada. Hablo de Cisne azul o Arce, ambos en la zona de Chueca; La cocina de María Luisa o La Paloma, en pleno Barrio de Salamanca; El imperio, en Argüelles; El Brote, en el distrito de Chamartín; Viridiana, en Retiro, o La Trufa blanca, en la zona de Embajadores, por citar algunos.

Pero si realmente eres un cocinillas y prefieres prepararlas en casa, acércate a La casa de las setas, muy cerquita del Mercado de San Miguel, donde seguro que encuentras algo interesante entre la gran variedad de setas que ofrecen.

¿Y te has parado a pensar cómo te pueden ayudar las nuevas tecnologías? Existen aplicaciones para smartphones y tabletas en torno al mundo de las setas que deberías conocer. Mushtool Pro te ofrece información de 100 setas acompañadas de fotografías de calidad que, además de ayudarte a buscarlas, te permite encontrar restaurantes y recetas. FungiNote es una guía de campo para orientarte en la identificación de hongos, compartir tus hallazgos y guardar tus notas, registrando tus salidas al campo y los mejores sitios para coger hongos. Y en Setapedia tienes a tu disposición una completa enciclopedia con más de 500 descripciones de diferentes variedades de setas. Estos son algunos ejemplos, pero hay muchas más.

¡Ahora ya no puedes negarte! Tanto si te apetece salir a cogerlas como si sólo las quieres degustar, en Madrid tienes múltiples posibilidades para disfrutar de uno de los frutos estrella de esta temporada.

¿Vamos a por setas?

Otoño en Madrid

Ya ha llegado el otoño y con él la melancolía del verano, los anocheceres tempranos, las mantas en los sofás, los jerséis abrigaditos en los armarios, las comidas calientes y, por desgracia, la rutina. Esa rutina que provoca que poco a poco nos vayamos convirtiendo en ermitaños en nuestros propios hogares, alejándonos de las calles y del frío nocturno.

¿En serio? Que no hombre, que no, que eso en Madrid no es posible (bueno, sí lo es, pero habrá que hacer algo para cambiarlo ¿no?). Madrid, la ciudad que nunca duerme, la de las mil caras, la que siempre sorprende… A lo mejor no es para tanto. ¿O tal vez sí?

Si lo que te gusta es comer, puedes disfrutar con la tradición de restaurantes centenarios como Botín y su exquisito cochinillo o cordero asado al viejo estilo castellano, Casa Lucio, mundialmente conocido por sus huevos estrellados, o Casa Labra, especializada en bacalao y croquetas de bacalao, entre otros. Todos ellos continúan sorprendiendo a sus clientes con una comida de aire tradicional elaborada con los productos más selectos.

¿Prefieres algo más moderno? ¡No hay problema! Puedes pasear palmito por los renovados mercados de la capital, como el de San Miguel, el de San Antón o el de San Ildefonso, donde te moverás entre gente guapa y disfrutarás de productos de calidad mientras te tomas una caña. También puedes dejarte ver por restaurantes de vanguardia liderados por grandes chefs españoles y con precios más que asequibles. Echa un vistazo a Yakitoro (de Alberto Chicote) en una calle aledaña a la céntrica Gran Vía, Estado Puro (de Paco Roncero), en la Plaza de Neptuno o Vi Cool (de Sergi Arola), en la zona de Huertas.

Para los que aún tenéis sentimiento de culpabilidad por los excesos del verano y preferís dejar los placeres gastronómicos para más adelante, Madrid os ofrece muchas otras alternativas. Si te interesa la cultura, por ejemplo, podrás visitar museos de primera, como el del Prado, el Thyssen Bornemisza o el Reina Sofía. Pero no dejes de conocer otras pequeñas joyas que alberga la capital, como el Museo del Romanticismo, el del Traje, el del Ferrocarril o la Casa Museo Lope de Vega, entre muchísimos otros.

Si prefieres el cine, puedes aprovechar la próxima Fiesta del cine (del 27 al 29 de octubre) y hacerte con una entrada ¡por sólo 2,90 euros!, siempre y cuando te acredites previamente. ¡No dejes de hacerlo!

Son muchos los teatros que quieren hacerte disfrutar en la época otoñal con su programación continuada de teatro, teatro musical, música y danza (Teatros del Canal, Teatro Español, Compac Gran Vía, Nuevo Teatro Alcalá…). Aunque si lo que buscas son salas de microteatro acércate a La pensión de las pulgas o La casa de la portera.

¡Pero Madrid también es verde! Bueno, o amarillo o marrón… porque el otoño también es un gran buen momento para que disfrutes de la caída de las hojas mientras paseas por alguno de sus bellos parques.

Y también puedes aprovechar que todavía siguen funcionando los diversos trenes turísticos hacia Alcalá de Henares, Aranjuez o Sigüenza. ¿Por qué no hacer esa escapada de un día para disfrutar del otoño?

Bueno, ¿qué te parece? Ya no tienes excusa para no salir de casa. Así que ¡anímate! no te acomodes en el sofá y déjate seducir por Madrid y su cara más otoñal.

De sombra en sombra por los parques de Madrid

¿Te sientes como un cubito de hielo a punto de derretirse andando por Madrid? ¿Buscas la sombra de los árboles como una ardilla? ¡No me extraña! Aunque más tarde de lo habitual, el calor va adueñándose de nuestros cuerpos y también de nuestro humor,  así que el hecho de quedarse en casa se convierte en un infierno pero, ¿a dónde ir?

Te propongo un plan. Cierra los ojos, abstráete del ruido de la ciudad ¡y del calor!, escucha el piar de los pájaros, las hojas de los árboles mecidas con la escasa brisa de la canícula y respira hondo.

Sal de casa y date un paseo por algunos de los parques más bellos de Madrid cuando empiece a caer la tarde y el calor se haga más llevadero. Yo me pongo las gafas de sol y ¡te acompaño en el paseo!

El Parque del Buen Retiro, el más popular de la ciudad, está considerado como el gran pulmón verde del centro de la capital. Te recomiendo que te dejes llevar por sus innumerables paseos, contemples el porte impresionante de sus árboles y descubras o vuelvas a recorrer algunos de sus espacios más visitados como el famoso lago presidido por el monumento a Alfonso XII que, si te animas, puedes recorrer en barca, sus teatros de títeres que dejan embelesados a los más pequeños y sus animadas terrazas siempre llenas de gente.

Por supuesto, es imprescindible acercarse al Palacio de cristal, en el que con suerte encontrarás alguna de las múltiples exposiciones que acoge. También podrás contemplar fuentes como la de los Galápagos o la de la Alcachofa, así como la Casita del pescador o el Paseo de las estatuas, entre otros muchos espacios y monumentos de gran interés histórico. Por cierto, ¿sabías que en el Retiro se encuentra uno de los pocos monumentos dedicado al diablo que hay en todo el mundo? Es la conocida como Fuente del Ángel Caído.

El Parque del Oeste es otra buena opción. Creado a principios del siglo XX a iniciativa del entonces alcalde de la ciudad, Alberto Aguilera, en él puedes encontrar destacados monumentos, fortines de la Guerra Civil, el Manantial de la salud y, cómo no, dos de sus espacios más visitados: la Rosaleda , donde se presentan 20.000 unidades de rosal de más de 500 variedades, y el Templo de Debod, donado por el estado egipcio a España en 1968 por la ayuda prestada para salvar los templos de Abu Simbel. Merece la pena ver una puesta de sol desde este monumento, considerado como uno de los pocos testimonios de arquitectura egipcia que pueden verse completos fuera de Egipto y el único de sus características existente en España.

Desde el Parque del  Oeste, si te animas, puedes coger el Teleférico con destino a la Casa de Campo, el parque urbano más grande de España, cuya historia comienza en el año 1553 al trasladar Felipe II la Corte a Madrid. Este lugar es uno de los espacios preferidos por los madrileños para hacer deporte, pasear o tomar algo en los diversos bares y restaurantes ubicados en torno a su gran lago. Además, acoge dos de los espacios de ocio más importante de la ciudad: el Zoo y el Parque de Atracciones.

En el otro extremo de la ciudad está el Parque Juan Carlos I, inaugurado en el año 1994 con motivo de la denominación de Madrid como Capital Europea de la Cultura. Acoge un olivar centenario, una gran ría, así como el Jardín de las Tres Culturas o la conocida como Estufa Fría, invernáculo abierto que acoge una colección de plantas exóticas. Si deseas hacer un recorrido por este gran parque puedes coger un trenecito gratuito que te cuenta su historia y te hará más llevadero el paseo. O, si lo prefieres, también puedes alquilar una bici para recorrerlo a tu aire.

Junto al Juan Carlos I se encuentra el precioso Parque de El Capricho, uno de mis preferidos. Merece la pena disfrutar de un paseo sin prisa por este coqueto jardín del siglo XVIII, impulsado por la Duquesa de Osuna, contemplando toda su belleza y sus diversos rincones, como La casa de la vieja o el palacio y sus bellos estanques y fuentes que refrescarán tu paseo veraniego.

Y ahí no acaba nuestro recorrido, porque Madrid ofrece muchos más parques de gran interés. En el Jardín de la Quinta de la Fuente del Berro destaca  su cascada o el monumento de la Fuente del Berro, cuyas aguas proveyeron a la Casa Real desde el siglo XVII. En la Quinta de los Molinos puedes encontrar olivos, eucaliptos y almendros que ofrecen un bello espectáculo  en los meses de febrero y marzo. Y podemos terminar el recorrido en Vallecas, en el Parque del Cerro del Tío Pío, también conocido como el parque de las siete tetas por la forma de sus colinas, con una de las mejores panorámicas nocturnas de Madrid.

Así, que ya sabes anímate y ve de sombra en sombra por los parques de Madrid.

De Madrid a la historia (en tren, claro)

¡¡Piiiiiiii piiiiiiiiiii, chucu chucu, chucu chucu….!!

Éste es el sonido que aún hoy imagino cuando pienso en una estación de tren. Y si a esto le sumo el siempre oportuno humo que han recreado miles de películas a lo largo de la historia, evoco un pasado en el que el que la llegada del tren significaba alegría para muchos y tristeza para otros cuando volvía a marchar; donde los andenes contemplaban ajenos el transitar imparable de gente y en el que los trayectos duraban lo que duraban, sin que hubiera nadie mirando el reloj cada cinco minutos, ansiando llegar a su destino.

¿Y si te dijera que tú también puedes disfrutar de un viaje en tren como los de antes saliendo desde Madrid? ¿Te animas a viajar conmigo?

Lo primero que tienes que decidir es qué te apetece más: viajar en un tren de madera como en el siglo XIX, rememorar el Siglo de Oro y la figura de Cervantes, trasladarte a la Edad Media o disfrutar de la naturaleza en estado puro. Complicada decisión ¿eh?

Alcalá de Henares y Aranjuez te esperan

Alcalá de Henares, ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, espera expectante la llegada del Tren de Cervantes. Si viajas en él, actores ataviados con trajes de época inspirados en el Siglo de Oro te entretendrán durante el recorrido recreando pasajes cervantinos. Una vez en Alcalá, podrás recorrer algunos de los espacios más emblemáticos de esta histórica ciudad: la Universidad Cisneriana, una de las universidades más importantes durante los siglos XVI y XVII , o el Museo Casa Natal de Cervantes, donde según los estudiosos nació el universal Miguel de Cervantes.

Si prefieres rememorar los viajes que hacían nuestros antepasados, te recomiendo el Tren de la fresa, cuyo destino es Aranjuez. Sus vagones de madera te trasladarán al pasado, con la ayuda de una esmerada animación teatral ambientada en el siglo XIX, al tiempo que podrás saborear los ricos fresones típicos de esta localidad madrileña. En Aranjuez conocerás el Palacio Real, iniciado por Felipe II con los mismos arquitectos de El Escorial, o el Museo de Falúas, que acoge algunas de las embarcaciones usadas por los reyes para navegar por el río Tajo, que baña esta ciudad.

Sigüenza y la Sierra de Guadarrama

Si aún no estás convencido y lo que te apetece es revivir la Edad Media, nada mejor que coger el Tren Medieval a Sigüenza y trasladarte hasta el siglo XII. Las yemas artesanas deleitarán tu paladar y las animaciones de zancudos, malabaristas y trovadores te harán retroceder 1.000 años. Una vez en esta bella ciudad alcarreña, cuyo patrimonio arquitectónico es Conjunto Histórico-Artístico desde los años 60, podrás conocer el Castillo, construido en el siglo XII como palacio-fortaleza y residencia de los obispos, señores de la ciudad durante siete siglos; la Catedral de Santa María, que acoge el sepulcro de Martín Vázquez de Arce, conocido como el Doncel de Sigüenza; o la Plaza Mayor o del mercado, de estilo renacentista.

Pero si lo que de verdad te gusta es el contacto directo con la naturaleza, debes subir al Tren de la Naturaleza que te acercará al Parque Nacional de la Sierra del Guadarrama. Saliendo desde Cercedilla, recorrerás la ladera de los Siete Picos, el Puerto de Navacerrada y los bosques de Valsáin, para terminar en el Puerto de Cotos, tras hacer el recorrido a bordo de un tren eléctrico de vía estrecha.

Además, a partir del mes de junio parece que vamos a poder contar con un nuevo tren, el Translozoya, que te acercará a los diversos pueblos del Valle del Lozoya: un auténtico lujo. ¡Mis gafas y yo os informaremos en su momento!

Yo todavía no sé por cuál decidirme. ¿Y tú?

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La noche de los libros: Madrid y las letras

El 23 de abril, cuando la tarde comience a invadir las calles de Madrid, multitud de letras y frases empezarán a colgar de sus árboles, sus farolas, sus fachadas y sus monumentos históricos.

Y poco a poco, una brisa con aroma a librería, papel, tinta e historias envolverá a todos aquellos que se quieran dejar llevar por La noche de los libros.

Un año más, y ya son nueve, Madrid acoge esta fiesta de las letras, un homenaje a los amantes de la literatura, quienes podrán disfrutar de recitales, conferencias, coloquios, mesas redondas, encuentros, talleres, firmas de libros, cuentacuentos y conciertos durante un corto periodo de tiempo.

Las voces de Salman RushdieGabriel AlbiacJuan CruzFernando Savater, Javier Gomá, Carlos García GualIan Gibson, Vicente Molina Foix o Marcos Giralt Torrente sonarán en el eco de la ciudad; cerca de 200 librerías con horario ampliado acogerán las firmas de autores como Julio Llamazares, Eduardo Mendicutti, Javier Marías, Luis García Montero, Marta Rivera de la Cruz o Marta Beccaria, entre otros; y las bibliotecas se engalanarán con cuentacuentos, recitales, talleres, lecturas o encuentros con destacados autores.

Y en esta mágica noche, cómo no, los libros saldrán a la calle en la Plaza de Callao, la de Chamberí o la del Teatro Valle-Inclán en Lavapiés, así como en el bulevar de la calle Ibiza o en Príncipe de Vergara, entre otros espacios, para embaucar a caminantes y curiosos y conseguir dormir esa noche en su mesilla.

Son muchas y muy variadas las actividades que se pueden realizar en esta noche especial. Créate tu propio itinerario para no perderte nada de lo que te interesa.

Y cuando sea noche cerrada y la ciudad empiece a dormitar, los libros volverán a sus estantes, las letras a sus páginas y los autores a sus guaridas dando fin a La noche de los libros. Pero, en ese momento, como decía Gabriel García Márquez, no llores porque ya se terminó… sonríe, porque sucedió”.

“¿Me regalas un libro? Te regalo un libro”.

¡Comenzamos! Cultura, turismo y más.

Cuando uno lleva mucho tiempo madurando algo en su cabeza y no sabe cómo sacarlo adelante, se siente impotente. No es la primera vez que me he planteado hacer un blog, pero sí la primera que he decidido hacerlo. Así que me puse manos a la obra, cogí el ordenador, algunas de las infinitas herramientas disponibles y un poco de imaginación y me puse a ello.

Primero había que elegir un nombre atractivo, con gancho… Y, de repente, las vi. Allí estaban las gafas de pasta roja de mi hija, con sus huellas marcadas después del trajín del día.. y pensé  lo interesante que sería percibir el mundo a través de las gafas de esa personita que representa todo lo mejor del ser humano: candidez, inocencia, inteligencia, alegría, ganas insaciables de descubrir y aprender

Pero claro, soy yo con sus gafas, o sus gafas conmigo, según se mire. Y entonces, ¿sobre qué podría escribir? Pues sobre lo que he escrito en los últimos años a nivel profesional : la cultura y el turismo en Madrid. Muy puntualmente trataré otras temáticas, siempre y cuando “mis gafas” y yo estemos en sintonía y lo consideremos oportuno.

Así que, a partir de hoy, tomo las “patillas” de este blog, me pongo mis gafas de buceo encima de las de pasta roja y me tiro a la piscina. ¿Os zambullís conmigo?